Aún no sé cómo se nos ha podido pasar tan señalada fecha; supongo que nuestras mentes sólo piensan –día y noche- en una cosa, o quizás será porque, en 1991, no era consciente de la importancia de lo que estaba sucediendo. El dato me lo ha recordado uno de los carpinteros, mientras almorzábamos: “…no me olvidaré de la fecha, porque dos días más tarde nació mi hija. Todo el mundo quería que le pusiera Victoria; como la nao”.
Sea como fuere, el pasado lunes 23 de noviembre,
En ambos caso, el evento se produjo en la provincia de Huelva. La vinculación de esta ciudad con la mar, ha hecho que tenga una de las mejores cuadrillas de carpinteros de ribera, en activo, y por ende, que sea una de las razones por las que la se eligiera este sitio y sus gentes para
Esperemos que dentro de 18 años podamos celebrar –igualmente- la mayoría de edad del Galeón. Sobre todo, porque eso supondría que han sido muchas las personas que han conseguido disfrutar de un atardecer frente a cualquier costa, o en mar abierto, a bordo de un navío del S. XVII; sobre las tablas de un barco –cada vez- con una identidad más presente. A la Nao, le deseamos que cumpla muchos más, y siga favoreciendo que sean otros los que cumplan sus sueños.
