viernes, 8 de abril de 2011

lunes, 21 de febrero de 2011

De vuelta al mundo "tierra"

Un viaje puede alterar la cotidianidad de una persona hasta puntos inimaginables, moldear su perspectiva de la realidad de manera que influya en los valores por los que uno se siente más seguro dentro de un grupo. Pero cuando ese viaje se prolonga más de la cuenta, como es el caso de los marineros que trabajan en altura, asume que la cotidianidad, ese día a día, el que construye la rutina, deja de ser el de tierra, para convertirse en un mundo del barco.

El tripulante reconstruye sus acciones diarias navegando, adaptándolas a la vida a bordo. Cambia, por lo tanto, la lógica de las cosas como afirma Bourdieu, P. y se llega a una normalidad, que nuestras familias (los de tierra) dudosamente entenderán.

Por fin, después de casi un año navegando por medio mundo, el Galeón Andalucía divisa España.

Atracados en el muelle Volvo de Alicante, éstos navegantes tienen ganas de llegar a casa, de ver a sus familiares, y disfrutar de las pequeñas cosas que existen en tierra y que tanto se echan en falta en la mar. No se trata de un momento sin más dentro del viaje. Es el final del periplo iniciado el 21 de marzo de 2010, y eso supone, entre otras cosas, una nueva ruptura con lo que ha sido durante un año tus costumbres. Ahora toca ver la sobrina que nació mientras cruzamos el Índico, tomar algo con tu amigo de la Universidad y que está a punto de casarse, o ponerse al día de la situación laboral de España; que vaya si ha cambiado...


Poner los pies en la tierra es volver al punto de partida, a ese momento donde tienes que decidir como afrontar el viaje; que quieres llevar contigo; y cuándo volverás a casa. A muchos de los marineros, mientras andan por las calles de esta acogedora ciudad, se les escapa la palabra "casa" cuando se refieren a volver al barco. Consecuencia de haber vivido, todo, durante un año en 50 metros de eslora y 10 de manga.

La mayoría ya mira de nuevo al mar. El viento no termina de levantar pero algo nos dice que pronto, más de lo que esperamos, soltaremos amarras y continuaremos nuestra derrota hacia Andalucía.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Bendita Filipinas

Cuando comencé a meterme de lleno en el mundo de los barcos me comentaron –insistentemente- que uno siempre sabe el día que se sale pero nunca el día que se llega. Las 600 millas aprox. que separan Hong Kong de Manila (Filipinas), nos ha llevado más tiempo de la cuenta; aunque sólo haya sido un día más de lo previsto, a todos se nos ha hecho largo por lo duro que nos ha tratado la mar.

Las condiciones de navegación, con olas de hasta 4 metros, han influido en las actividades que comúnmente se desarrollan a bordo: la cocina ha modificado su menú de cuchareo por algo más sólido y que sea menos propenso a desparramarse por la mesa; estar en cubierta era un trabajo de equilibrio continúo que muchos resolvieron pasando más horas en el sollado, y por ende, encontrarse en cubierta con alguien leyendo, escribiendo o charlando, era bien difícil. Así mismo, las tareas que corresponden a la guardia se redujeron a vigilar y controlar las olas de través, y cómo no, se le dio un descaso a la brocha y otras tareas de mantenimiento: son algunos de los ejemplos con los que confirmar cómo un agente externo al barco (la meteorología y estado de la mar) influyen directamente en, primeramente, en el propio individuo, bien porque se marea y limita sus acciones a espacios de mayor confort, bien por no encontrar en cubierta nada que poder hacer, y seguidamente, al propio grupo que relega la convivencia a tiempo más cortos (como es el momento de almorzar o cenar) o espacios diferentes dentro del barco.


Claro que después de la tormenta llega la calma, en la última jornada pudimos disfrutar de unas increíbles vistas del litoral filipino y la visita de algún que otro amigo que modificó su rumbo para venir a darnos la bienvenida por la borda de estribor. Nuestra estancia en el Archipiélago de San Lázaro será bien intensa: Manila (4 días), Cebú (5 días) y Bohol (10 días).

Nuevamente, el barco -aunque trabajado por la mar-, al igual que la tripulación, se encuentran en buen estado.

Llegada a Hong Kong

El pasado lunes 27 de septiembre, el Galeón Andalucía arribó en la Terminal Internacional de Hong Kong para abrir sus puertas al público durante 4 días. El recibimiento de autoridades locales e instituciones españolas a nuestra llegada, estuvo marcado por el ritmo de la danza del dragón; un baile que se representa sólo en ocasiones especiales.

Debemos asumir que la navegación desde Taiwán hasta este puerto fue a pedir de boca; las maniobras de Trinquete y Mayor se realizaron con rapidez y coordinación, y pudimos jugar con los vientos durante toda la travesía. La tripulación, fundamentalmente las nuevas incorporaciones, se defiende aprendiendo a jalar de brioles, soltando la escota que muere en la cornamusa de la cubierta principal, y que nunca uno sabe dónde está.

Lo cierto es que, desde que salimos de Shanghái, aún no he podido hacer comentario alguno sobre la tripulación, que es el referente que nos ocupa durante el tornaviaje, al igual que ocurriera en la ida. Se han producido notables cambios que afectan, no sólo a la marinería, sino también sobre las interacciones entre unos y otros, o el funcionamiento de las tareas cotidianas. Para que nos entendamos, de los 26 miembros de la tripulación actuales, sólo 17 de ellos son tripulantes que realizaron la ida (Sevilla – Shanghái), lo que implica que hay 9 individuos que comienzan el periodo de adaptación: a la mar y, lo que más nos interesa, a la vida a bordo. A las nuevas incorporaciones que subieron en Shanghái se les presenta un mundo muy diferente al de tierra: deberán adaptarse a un sistema normativo y de convivencia que lleva 11000 millas trabajándose y que se ha arraigado con fuerza en nuestras cubiertas.

Aunque, igual que se van haciendo un hueco en el grupo, paralelamente –con algunas reticencias debido a esa inercia en las tareas cotidianas que se han forjado en tradición milla a milla- aportan a la comunidad de Galeón en positivo: nuevas perspectivas, conversaciones sustancialmente diferentes, y roles por asumir.

Por otra parte, se ha producido un hecho notable en esta última travesía, con respecto a la anterior, ya que se ha incorporado de nuevo el “Almirantazgo” a bordo; un grupo compuesto por los responsables de las expedición y allegados, que aportará mucho juego en la convivencia del día a día.
Ahora, toca descansar en tierra.

Un saludo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Made in Taiwan

Apenas unas maniobras y adujas de más, y el Galeón Andalucía suelta amarras de la Terminal Internacional de Cruceros (Shanghái) con destino a Taiwan. Tres días más tarde avistamos tierra y comenzamos a costearla rumbo SSE sin perder de vista el verde de sus montañas, aunque poco a poco comienza a cerrarse el cielo y las nubes hacen el resto.

Giro de 180 grados. Rumbo NNO. Cambio de puerto debido a las condiciones de la mar, acabando en una ciudad con puerto a prueba de tifones: Keelung, que se encuentra en el norte de la isla de Formosa. A pocas millas de atracar, se aproxima un barco con una pequeña representación de Sakirayas; un grupo de indígenas que con sus plumas y cánticos nos recuerdan, a través de un traductor español, que nuestros ancestros aparecieron por aquellas aguas, en un barco muy parecido al nuestro, allá por el segundo tercio del S. XVII. Al parecer tienen buen recuerdo de nosotros. En la ruta de galeones que partían desde Acapulco a Manila para hacer comercio, los navíos españoles, se dejaban llevar por los vientos hacia el norte para emprender el viaje de regreso. Taiwan, les servía de punto intermedio donde reponer bastimentos y, fundamentalmente, refugiarse de las tormentas y tifones que eran algo cotidiano por estas latitudes: y aún hoy día lo sigue siendo.


El traque, en torno a las ocho de la tarde, lo hacemos ante un público expectante, por la estampa que se les presenta sin previo aviso. Nosotros, los tripulantes, recibimos encantados el caluroso recibimiento que la Fundación Cultural y Educativa de Yilan (aprovecho para darle las gracias a Valeria y sus compañeros por el trato y preocupación hacia nosotros, en todo momento) nos ofrece a la llegada.

Los días posteriores nos vamos haciendo a la ciudad. Un mercando repleto de pescado y marisco, carnes rojas, verduras con un intenso olor,… se mezclan con las diferentes peluquerías, locales de masaje de pies, o las tiendas de vestidos para señoras. El ambiente es relajado, y la actividad de miles de motos y coches se disimula con el olor a incienso de cualquiera de los cientos de templos Buda. Hay muchos templos, por lo que el olor está presente en todo momento. Paseamos por jardines y parques en busca del buda gigante que avistamos el día del atraque, en lo alto de una colina, y mientras lo encontramos, son muchos los que nos paran para pedirnos una foto o darnos la bienvenida a su ciudad.

Martes 21 de septiembre. 1:00 de la madrugada. Práctico a bordo. Todo en sencillo hasta que mande el capitán. ¡Larga largo y cobra través! El galeón rodea de nuevo la isla por el norte para dejarse ver en Yilan, al este del país; donde 6000 vecinos de ésta provincia nos esperan en el primer día de puertas abiertas. Igualmente, recibimiento por todo lo alto, con flores al cuello para la tripulación y una danza de dragones a ritmo de tambor. Por supuesto, los que estamos libres de guardia, aprovechamos para darnos una ducha (con agua dulce y calentita) en el hotel, y sin perder un segundo, cogemos unas bicicletas para conocer el entorno.

Hasta aquí las anécdotas.

Con respecto al estudio “Galeón Andalucía 2010. Comportamiento intersubjetivo en travesía” os comento que estamos a pocos días de presentar un documento final de reflexiones sobre lo acontecido en la travesía Sevilla –Shanghái. Un texto que pretender recoger los aspectos simbólicos que rodean al mundo de la mar, desde un contexto singular como es la réplica de un galeón del S. XVII. Modernidad y tradición tienen un papel muy importante en esta aventura, no sólo para el barco sino también para sus tripulantes. Entender la realidad de la vida cotidiana de sus 33 marineros (los que formaron parte del viaje de ida), requiere hacer un esfuerzo por entender nuestra propia realidad en tierra; en España, en Andalucía.

Los componentes relacionados con la navegación no son los que acostumbramos a ver hoy en día (velas, palos, comodidades a bordo, espacios, etcétera), lo que implica una serie de respuesta por parte de la tripulación, en base a una organización interna que no se vería en un barco mercante de los que acostumbramos a ver frente a nuestras costas. El perfil del individuo que toma parte en el proyecto, navegando desde España a China, relega el aspecto crematístico a la sensación de formar parte de una aventura, ÚNICA e IRREPETIBLE.

En estos momentos estamos inmersos en el tornaviaje que nos lleva a nuevos países; además, el 50 % de su tripulación se ha renovado, dando nuevas relaciones entre los sujetos y modificando –sólo en parte- la vida interna de lo “cotidiano” a bordo, por lo que se nos hace difícil navegar, y no abrir de nuevo el cuaderno de campo. Claro que, entendemos necesario reformular el objeto de estudio para sacar el máximo rendimiento posible, en cuanto a conocimiento de vida a bordo se refiere.

Como os comentaba la primera parte del estudio (Sevilla-Shanghái) quedará reflejada en un documento que podrá ser consultado a través de la Fundación Nao Victoria y el Departamento de Antropología Social y Cultural de la Universidad de Sevilla, a partir de diciembre de 2010.


… próximo destino Hong Kong: del 27 al 30 de septiembre. Abrimos las puertas.

lunes, 19 de julio de 2010

Andalucía en la Expo de Shanghai

Desde que el Galeón Andalucía arribó en Shanghai el pasado 25 de julio, no quita ojo a la Exposición Universal que tiene a escasos metros de su proa.
Nuestro trabajo -el de los tripulantes- se ha visto compensado gratamente al ver la imagen de la que ha sido nuestra casa durante tantos meses de navegación, con los imponentes edificios de Pudon a sus espaldas. Algunos hemos regresado ya para descansar y encontrarnos con amigos y familiares, pero aún queda un grupo de marineros a bordo, cumpliendo funciones de manteniento: a todos ellos, mucho ánimo.
Aunque no pretendo extenderme demasiado en esta entrada, me gustaría aprovechar para AGRADECER a quienes os habéis interesado por el proyecto del Galeón Andalucía y participasteis, en alguna ocasión, en el blog.
Gracias, por supuesto, a la Fundación Nao Victoria por haberme permitido usar una plataforma de investigación única e irrepetible en el mundo; el Galeón Andalucía.
En los próximos días, espero poder ir colgando algunos datos del estudio que he tratado de desarrollar a bordo del galeón, "Galeón Andalucía 2010. Comportamiento intersubjetivo en travesia", con la sana intención de destacar ciertos aspectos del mundo simbólico que rodea al mundo de la mar.
Aún queda mucha antropología por navegar.
Un saludo.


jueves, 10 de junio de 2010

Rumbo a Shangai

Aunque en la mar nada es 100% seguro -ya lo hemos visto en varias ocasiones- os informamos que en poco más de dos horas, la tripulación del Galeón Andalucía pone rumbo a Shangai.
Última navegada antes de cumplir nuestro objetivo; participar en la Exposición Universal de Shangai (China), que la tripulación tratará de disfrutar al máximo. Aunque echaremos de menos a uno de nuestros compañeros que se baja en Singapur (Agusto), y por supuesto a inolvidable Dani, será el mejor momento para poner a prueba aquello que llevamos entrenando durante las últimas 8000 millas: maniobras de velas y lo mejor de la convivencia.
Se estima que nos llevará unos 15 días alcanzar el próximo destino y durante ese tiempo trataremos de recoger las últimas notas que puedan aportar nuevas ideas a nuestro estudio de antropología. Comenzamos con las entrevistas individuales, y estamos pensado en plantear un grupo de discusión a modo de práctica. Todo ello dependerá de las condiciones en las que se desarrollen las guardias en estos días. Recuperar el sistemas de guardias que se planteo en las primeras semanas de navegación, estabilizará las relaciones entre los sujetos del barco, y de esta forma, permitirá una mayor posibilidad de estar presente en todo momento; en los hechos que detacan notablemente, y en aquellos que se consideran cotidianos y que son los que más nos interesan a la hora de interpretar.
Sentimos mucho la falta de fotos en la últimas entradas realizadas, pero no es nada fácil sacar tiempo para compartir esta experiencia, ya que internet se está convirtiendo en algo difícil de conseguir y muy interesante de analizar.
A todos, gracias por enrolaros en esta útlima travesía con nosotros, y esperamos que los vientos nos sean favorables.
Un saludo.

sábado, 5 de junio de 2010

Las puertas abiertas

El Galeón y su tripulación llegan a Singapur tras 8 días de navegación. En esta ocasión, no se trata de un atraque sin más ya que supone, no sólo disfrutar de una cultura notablemente diferente a las anteriores, sino también el hecho de abrir la puerta principal que da acceso al Mercado Asiático. Cada amarra que lanzamos desde los escobenes de proa y popa, durante la maniobra de atraque, es interpretado como un gesto notable por intentar dejar la huella de Andalucía; una pisada clara e intensa para que no haya dudas del interés que supone para la mayoría de las empresas de nuestra comunidad, abrirse a nuevos mercados. Por lo tanto, cada movimiento que muestra el barco a aquellos que están en el muelle a las espera de recibir los cabos, debe ser seguro. Primero un spring, luego un largo, y si es necesario, doblamos el spring nuevamente para hacer que nuestro atraque consiga estar bien anclado a tierra firme.

Atrás quedó Sudán (Port Sudan), el Sultanato de Omán (Salalah) o las maravillosas playas de Sri Lanka; una millas atrás, aún debe verse y sentirse la estela que dejamos por el Mar Rojo, Golfo de Adén o el Índico, aunque eso de mirar hacia la popa no está dentro del objetivo del barco. El marinero que en contadas ocasiones echa su vista atrás, lo hace simplemente para reforzar el recuerdo de lo positivo y negativo, de cada experiencia en puerto o navegando: el saludo y las horas que la Fragata española Victoria (F82) estuvo con nosotros, las tardes de trabajos en la cubierta con un sol acuciante, la charla distraída con un compañero mientras tomas té en una calle cualquiera o aquellos momentos en los que te levantan cuando menos te lo esperas porque “algo pasa”. Pero eso fue antes…

Ahora, el Galeón Andalucía quiere proa; ansía llegar a Shanghái (China) y dejarse ver para mostrar, como se dice en nuestra tierra, un “cachito” de Andalucía. La cuestión referente sobre qué aspectos son más destacables en nuestra comunidad como para ser expuestos frente a los demás países que participan en la muestra, podría ser objeto de estudio para futuras investigaciones. No sólo ese qué, sino quién decide el qué, y cómo deciden exponerlo; lo que supone entrar de lleno en el campo de la Museología. Una rama interesante de la que esperamos opiniones o intervenciones en el blog.

De forma totalmente consciente, en las primeras entradas de este blog, decidimos obviar un fenómeno que –seguramente- tendrá lugar, si es que no lo lleva implícito directamente por el hecho de ser lo que es, un galeón, y participar en un evento tan destacable como la Exposición Universal de Shanghái; nos estamos refiriendo a la relación que puede darse entre el campo de lo económico y lo cultural. Asumir este binomio implicaría relegar el concepto de “cultura” a lo tangible, reduciéndolo, como si colocáramos un marco a un lienzo. En ningún caso se trataría de Cultura como una idea amplia y en continuo cambio; la misma la con la que respira la antropología. La economía de la cultura –muchas veces confundida con los conceptos: espectáculo cultural, fiesta, ritual, flamenco, arte, etc.- no es ciertamente cultura económica, sino aquella que difícilmente escapa del estereotipo, de lo simple o lo visual. Una cuestión interesante a tener en cuenta que implica mayor conocimiento del que nosotros disponemos por lo que, en las ocasiones en las que aparezcan justos sendos conceptos, no podremos dar más que simples pinceladas. Si alguien quiere, lápiz y papel, para algo más que toques de color, en el blog, dejo los que hagan falta…

Colocamos los pies en la tierra, nos echamos un poco de agua en la cara y miramos la carta náutica que hay en la mesa del puente; nos encontramos a más de 8000 millas de nuestro punto de partida, Sevilla, y por lo tanto, cada vez queda menos para el final de travesía aunque, en nuestro caso, como investigador, para llegar al final aún nos quedan alguna que otra milla más, ya que nos encontramos de lleno en el proceso de construcción de un conocimiento que poco a poco se atisba en la lejanía. El proyecto que desarrollamos a bordo, “Galeón Andalucía 2010. Comportamiento intersubjetivo en travesía”, al igual que aquellos que se encuentran bajo el amparo de las Ciencias Sociales, se nutre en gran medida del trabajo de campo. Esta herramienta es la que nos ha impulsado a enrolarnos en este viaje y, a su vez, es gracias a la cual estamos pudiendo observar y obtener gran cantidad de datos. Eso sí, una vez que el barco llegue a su destino, nos queda la travesía científico-personal de masticar lo comido. Es la fase más compleja y donde los cinco sentidos deben estar coordinados, debemos analizar las anotaciones del cuaderno de campo, clasificarlas y darle un orden. Cada tarea se encuentra relacionada con la siguiente como si se tratara de fichas de dominó puestas una detrás de otras: cuando empiezas a mover la información, del cuaderno a la base de datos, y de ahí al texto final, la tarea toma impulso y difícilmente pierde velocidad. El científico debe asumir la posibilidad de tomar varias direcciones durante esta fase, puesto que los datos aislados en un primer momento, abren nuevos caminos cuando entran en interacción, y aunque no fuera lo que se esperaba, necesitan ser explorado. Finalmente, todo esto no tendría mucho sentido si no se plasma en un documento que haga las veces de reflexión final, como si marcaras una ruta alternativa en la carta. Es éste y no otro, el discutido problema que sigue pesando en nuestra disciplina antropológica, la representación de los resultados: nosotros trataremos de salvarlo utilizando el formato texto. Final de julio y agosto serán los meses dedicados a esta última fase que, esperemos, pueda satisfacer los objetivos que nos propusimos al principio y, si es posible, os resulten interesantes.

Que mis compañeros no se asunten y que los amigos no piensen mal pero el barco está siendo el mejor de los entrenamientos posibles con el que fomentar las habilidades investigadoras del que aquí les habla, como si se tratara de un periodo de prácticas que casualmente, en el nuevo sistema educativo universitario conocido como Plan Bolonia, aparece reseñado y lo vemos como importantísimo en las enseñanzas de todo individuo que pretenda desarrollarse profesionalmente; por ejemplo, hacer etnografía. No confundan mis palabras, que quiero decir lo que he dicho. Me opongo a la idea de hacer trabajo de campo por el simple hecho de tener que ser uno de ellos; como si hacer etnografía fuera un rito de paso entre el ser estudiante y el ser antropólogo. No creo necesario tener que hacer trabajo de campo necesariamente para que a uno le consideren como antropólogo, como parece que pretenden los que practican (en el sentido que Geertz utiliza este término en “La Interpretación de las Culturas”) la antropología de sillón. Pancarta en mano, junto mi hombro al de Barley, y critico a aquellos que tratan de deslegitimizar a los individuos que tienen ideas e ilusión por investigar, y más que ayudar u orientar, han tratado y siguen intentando mirar hacia otro lado. Este proyecto está surcando mares y océanos desde hace muchos meses, concretamente desde que zarpó el Galeón Andalucía el 21 de marzo desde Sevilla, a base de remo y a gracias al aliento de otros infatigables navegantes que quisieron vivir esta aventura de cerca, pero no debemos olvidar lo difícil que fue luchar contra la corriente, en los primeros tramos del río, a su paso por Sevilla. ¿Quién dijo que las cosas, si implican un gran esfuerzo, se disfrutan y valoran más?

Afortunadamente, optamos por echar nuestra barquilla al agua y descubrir lo amplio que es el horizonte; que el color del sol, al atardecer, puede tomar diferentes colores; que hay otras personas que quiere conocer mundo; y que, siempre, con un compás a tu lado puedes tomar diferentes rumbos para llegar a las coordinadas que pensaba más lejanas.

Un abrazo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Parada tecnica en Sudan

Me disculpo por los posibles errores en la escritura, por adelantado, ya que ando en un cibercafe, frente a la Universidad de Port Sudan, y como es natural, el teclado, ademas de contar con los caracteres arabes tiene las teclas igual que los ordenadores de la biblioteca general de la Universidad de Sevilla, practicamente no se ven debido al uso extremo que soporta. La diferencia est'a en que aquello es la Universidad, y esto un ciber. Claro que aqui, la mayoria de los estudiantes de medicina, farmacia o qumica suelen pasar por este local, o los que encuentran cerca porque realizan los trabajos diractamente aqui: la mayoria de ellos en ingles.
En fin, no me alargo.
Estamos en Port Sudan por parada tecnica, como ya sabreis a traves de la web de la Fundacion. No esperabamos este atraque, pero debo decir qe no viene bien a nosotros, y tambien al barco. A pesar de que el mar se esta portando bien con nosotros, hemos encontrado bastate viento de sur y nos frenaba el ritmo.
Segurmante hoy, a lo sumo el lunes, continuaremos la ruta hacia el Indico. Todo la tripulacion desea ya entrar en aguas distintas a las del Mar Rojo, no porque estas aguas nos trate mal, todo lo contrario, durante la navegada hemos llegado a pescar mas de 25 bonitos con los que Manolo ha hecho las mas ricas comidas, sino porque eso signifcaria estar cada vez mas cerca de nuestro objetivo, China.
Familia, todo va bien y disfrutando mucho de la experiencia.
Un abrazo enorme.

lunes, 19 de abril de 2010

Al otro lado del Mediterráneo

El pasado jueves 15 de abril, el Galeón Andalucía, arribó en Haifa (Israel). Desde la última vez que hablamos en el blog (saliendo de Malta) hasta hoy, han tenido lugar algunas cuestiones anecdóticas, y otras destacables, de cara al proyecto de investigación que tantas horas de sueño me roba, mientras navegamos.

Los seis días que ha durado la navegada, han servido fundamentalmente para dejar el barco listo para revista*. Aunque salimos de Malta unos días después de lo esperado, debido al mal tiempo, encontramos la mar muy tranquila; en algunos casos, excesivamente relajada. La ausencia de viento nos perjudica, ya que no podemos sacar velas; que es lo que vamos buscando. Tiendo en cuenta que debemos cumplir con los compromisos que nos llevan al siguiente puerto, más máquinas hacen lo que pueden. El barco apenas presenta ningún tipo de balance en su día a día; nada que ver con las primeras millas que disfrutamos, agarrando los platos mientras cenábamos para evitar que los garbanzos acabaran en el suelo. Por otro lado, estos momentos de calma chicha, han repercutido directamente en nuestro quehacer durante las guardias, y también, en el tiempo libre del que disponemos. Por ejemplo, se ha reanudado el Campeonato de Tenis de Mesa; he podido aprovechar para poder al día la Biblioteca del Galeón (más de 110 textos); aprendimos a hacer nuestra primera red, gracias a las explicaciones de Fernando (¿Cómo la ves Juan?); algunos, siguen buscando el mejor sitio para leer lo que se lleva a las manos; y por supuesto, se aprovechó la situación para rematar algunos trabajos.

Hasta el próximo miércoles 21 de abril disfrutaremos de esta compleja tierra en la que nos encontramos: no perdemos ni un minuto para recoger las calles, regatear con taxistas los precios para visitar los alrededores, y llevar a cabo la consiguiente visita a Jerusalén. Pero también Nazaret, Galilea, Akko, el Mar Muerto, etc. Los que quedan en el barco, por estar de guardia, reciben a las visitas institucionales y, por la noche, interrogan a los tripulantes turistas, sobre los lugares que deben ver y cómo pueden llegar. Por el momento, los que no entran en el grupo de “visitas institucionales”, no podrán visitar el Galeón. Nos encontramos en el muelle comercial, y esto implica ciertas medidas de seguridad a la entrada del puerto. El lunes, moveremos el barco al muelle de enfrente para, rodeado de barcos militares, participar en la exhibición del martes. ¿Qué hay el martes? El día más importante para los Israelíes; el Día de la Independencia. Supongo que mis compañeros de Antropología de los Pueblos del Mediterráneo, se acordarán de cómo era todo esto. Cuando Ángeles Castaños nos corregía sobre Israel, a través de las propuestas de Said, no podía imaginar que fuera a vivir tan de cerca un día tan señalado. Trataré de abrir bien los ojos, evitar cualquier tipo de sesgo, y aprende como lo hacía en clase. Después, a sacar conclusiones.

En esta nueva entrada he querido introducir más fotos que de costumbre, ya que algunos habéis solicitado aumentar esta otra forma de comunicar, que no sean letras y más letras. Las imágenes os aportarán alguna idea más de todo lo que está siendo estos primeros días de entrenamiento. En este sentido, debo excusarme ya que no disponemos de internet como acostumbrábamos en casa, antes de partir; subir imágenes, implica algo más de tiempo. De todas formas os facilito, nuevamente, la web de la Fundación Nao Victoria, donde podéis ver una amplísima galería de imágenes que se actualizan asiduamente (www.guadalquivirriodehistoria.es). Además, en esta misma web, encontraréis información técnica sobre la ruta que está estamos realizando y un apartado muy interesante relativo a las Crónicas: donde, cada tripulante, escribe día a día, lo que nos va aconteciendo.

*Tiendo en cuenta que nuestro marco teórico asumen las propuestas de Institución Total de Goffman, el sentido de esta expresión complementa el uso que hacemos de él comúnmente.

viernes, 9 de abril de 2010

El galeón en Malta

Después de 6 días de navegada, que sirvieron de entrenamiento para lo que nos espera, el Galeón Andalucía hace su entrada en la Isla de Malta. La estampa os la podéis imaginar, un barco de el S.XVII, con gran parte del paño desplegado, bordea la isla rumbo NNE para entrar entre los baluartes de la fortificación y atracar junto al casco histórico de Valletta.


Antes de poder pasear por sus calles y sufrir las impresionantes cuestas, nos recibe Quete (hombre tierra). El papel de este compañero es fundamental en el desarrollo del proyecto, ya que es el encarado de tener todo listo a nuestra llegada, en cada uno de los puertos por los que pasamos. Un plano y unas indicaciones nos sobran para pegarnos una cena maltesa, a base de hamburguesas y licores de la tierra. Pero la cosa quedó en un intento de conocer en profundidad la ciudad, ya que al día siguiente tocada trabajo: aferrar, limpiar, más aceite, arreglos de las velas altas, etc. A los días posteriores le siguieron algunas visitas institucionales y la oportuna jornada de puertas abierta, para el interesado en el tema: casi 3000 visitas.

En un primer momento el jueves mismo, partíamos rumbo a Israel (próximo destino), pero las condiciones de viento y la mar nos ha permitido dedicar dos días más a labores de mantenimiento del galeón. El famoso levante que llega a Cádiz y se convierte en dulce locura, a ritmo de tres por cuatro, debe de nacer por esta zona del mundo, ya que azota bien y con furia. Esperamos poder zarpar en unas horas.

Comentaros, a modo de anécdota, que durante la navegación de Málaga a Malta se han sucedido tres hechos importantes: 1) Se ha puesto en marcha las Crónicas de a bordo, en las que cada día uno de los tripulantes refleja lo que sucede en torno a nuestro quehacer diario. 2) Abrimos oficialmente la biblioteca del barco; en algunas ocasiones, en diferentes puertos, hay personas o entidades que nos entregan un detalle, en forma de libro, y nosotros –gustosamente- damos cabida en un rincón del barco. Un rinconcito que ha encontrado su espacio a fuerza de ganas por parte de la tripulación, ya que se han podido registrar 110 obras en préstamos, para matar las horas de tiempo libre, o simplemente, hacernos compañía en el catre. Aún quedan compañeros por entregar los libros que trajo, con lo que esperamos que la biblioteca siga sumando, y sobre todo, se use con asiduidad. 3) El Galeón alcanza sus primeros 9 nudos de velocidad, tan sólo con la ayuda de las velas.


Para que la familia se quede más tranquila, y cumpliendo con lo prometido a mi amigo Julio, os leo parte del menú que hemos podido degustar en la última travesía:
- Lentejas
- Empanada de Jamón de York, queso y dátiles (Regalo de la familia Rivera)
- Pasta.
- Potaje de chícharos.
- Arroz con salchichas.
- Guiso de patatas con chorizo.
- Jamón Serrano (Regalo de la familia del Capitán)
- Garbanzos con chorizo.
- Puré de patatas con huevo duro.
- Marisco: Gambas y bocas (Regalo de la familia Rodríguez)

A todo esto hay que sumar bastante fruta (Manzana, fresas y naranjas), y algún que otro chocolate que la Guardia C ha tenido a bien ofrecer en algún momento especial.

Hasta el momento, y a la espera de poder vernos con buen viento pronto, me despido y os deseo lo mejor.

Un saludo.

jueves, 1 de abril de 2010

Tertulia de popa.

Ahora sí que comienza realmente la aventura. Dejamos atrás el puerto de nuestra comunidad, donde el Galeón Andalucía ha tocado tierra por última vez; Málaga. Desde que salimos ayer, a las 17:30h, se han ido sucediendo numerosas anécdotas o datos a los que poder hacer referencia en mi cuaderno de campo. Dado que estamos navegando; que acabo de salir de la guardia –quizás- más incómoda (de 4 a 8 de mañana), y teniendo en cuenta que en unos minutos nos quedaremos sin comunicación, por nuestra lejanía a tierra, seré rápido con esta nueva entrada.

Málaga, 17:15h.
Con el capitán a bordo, nos dirigimos cada uno a nuestros puestos. Héctor, Augusto, David y yo nos encargamos de la maniobra de popa, en la cubierta de artillería. Es decir, que al estar por debajo de la cubierta principal (Combés) no vemos nada durante la llegada o salida del Galeón en puerto. Estamos tomando la costumbre de salvar esa situación con alguna charla amena que nos deje llevar los minutos, sin ver casi nada, de la mejor forma posible. Los temas que han pasado por nuestra tertulia han sido muy diferentes, pero apunta maneras. Aunque tenemos nuestros temas preferidos, seguramente, la idea de recoger las cuestiones que pueden pasar por la tertulia, cada vez que tenemos que hacer maniobra, desde Andalucía a China, nos podría servir para escribir un libro. Eso sí, seguro que no nos sale nada comercial.

Hasta el momento hemos tocado dos velas: Cebadera y Mayor. De velocidad no podemos quejarnos, 7-8 nudos. Y el paisaje durante el día, inmejorable, la costa granadina. De cena, pasta, y pronto a la cama, que a las 3:45h nos despertará la guardia saliente (Guardia B). La guardia C, la nuestra, está compuesta por Alfonso (jefe de guardia), Jaime (nuestro oficial), Augusto, Héctor, Miguel (última incorporación en la tripu), Pepelu, Alberto y yo. Hemos puesto rumbo al dispositivo de tráfico del Cabo de Gata: algo así como la autopista de mar con la que poder navegar sin riesgo de colisión. Hace unos minutos que la guardia A nos ha relevado, y aquí ando calentando mis dedos con el teclado. La noche ha sido fría y lo que apetece es descansar unas horas para seguir disfrutando de esta experiencia.

La próxima entrada será desde Malta; dentro de 4-6 días.

Mientras tanto, un saludo a todos los que estáis cerca en la distancia.

Si quieres seguir nuestra aventura día a día, puedes entrar en www.regatacontrol.com , y ver en qué punto nos encontramos en todo momento.

viernes, 26 de marzo de 2010

Llegada al Puerto de Málaga

Antes de nada, os señalo algunas fotos que Luis Serrano realizó en la travesía hacía Málaga. ¡Disfrutadlas!

Parte de la tripulación, momentos antes de la salida de Cádiz (La tacita de plata).

Momento histórico.El Galeón Andalucía navegando, por el Estrecho de Gibraltar, a vela. (5 nudos de velocidad)

El miércoles 24, a las 10h, amarramos el Galeón Andalucía en el Puerto de Málaga. Estamos atracados a la proa de una réplica del Santísima Trinidad. Aunque nuestro vecino no navega, ver dos barcos de época juntos siempre es un placer para todo aquel que se interese por los barcos.

Tanto ayer como hoy, estamos realizando cambios y ajustes en las jarcias del galeón para emprender la próxima travesía hacia Malta. Será a partir del domingo. Mientras esto ocurre, todo el que esté interesado, puede visitarnos en el siguiente horario:

Sábado 27 de marzo. De 16h a 19h
Domingo 28 de marzo. Del 11h a 14h y de 16h a 19h.

En cuanto tenga un minuto libre, os seguiré contando cómo fue mi experiencia con el “Vaporcito” en Cádiz, y otros aspectos que estoy desarrollando, en referencia a mi investigación. Si tengo posibilidad, intentaré pasar por el Astillero Nereo; foco de conocimiento sobre la carpintería de ribera en Málaga.

Seguimos en contacto, y gracias por participar tan activamente.

Un saludo.

martes, 23 de marzo de 2010

Llegada al puerto de Cádiz

El lunes, a las 18h aproximadamente, arribó en el Puerto de Cádiz, el Galeón Andalucia. La navegada fue rápida y sin contratiempos.
Frente a la costa gaditana realizamos las últimas pruebas que Capitanía Marítima nos pedía; y con el trabajo hecho, pusimos rumbo a la histórica Cádiz.
Me gustaría ampliar esta entrada con más información y fotos, del primer día que sacamos todas las velas, navegando, pero otros asuntos me esperan. Antes de zarpar hacia el Mediterráneo me he propuesto cumplir uno de mis sueños. Aprovecharé la ocasión de estar en Cádiz, y de descanso (ayer tuve guardia) para, a las 16:30h, monarme en el famoso "Vaporcito". Era una deuda pendiente, y por fin, con un libro en la mano y mi cuaderno de campo, disfrutaré esta tarde en dirección al Puerto de Santa María. Un ejemplo vivo y permanente del patrimonio andaluz, considerado Bien de Interés Cultural.
En unos minutos abrimos al público, de 16h a 19h. Muelle 3, junto a la entrada del Puerto del Ferry.
Os sigo informando.
Un abrazo.

domingo, 21 de marzo de 2010

Sombras chinescas

8:00h, Muelle de las Delicias, Sevilla.

La última incorporación de la tripulación, Dani, sube a la cubierta combés para preguntarme cómo está todo. Esta noche, nos hemos dividido la guardia en dos turnos: a él le tocó de doce a cuatro, mientras que yo descansaba. Las siguientes cuatro horas cambiamos los papeles. El resto de la tripu tuvo el día de ayer libre. Hace unos días, José De Cabo (Director de la FNV), nos reunió en la cubierta de artillería, para confirmarnos que el 21 zarpábamos, y por tanto, había que aprovechar los momentos libres para despedirse de familia y amigos. Por suspuesto, algunos amigos no se lo creían, ya que hemos tenido dos tentativas de salida que, por fuerzas mayores, nos han obligado a seguir en Sevilla.

Aunque gracias a esas circunstancias, hemos podido disfrutar de nuestras gentes, un poco más. Además, el clima nos ha dado un respiro y nosotros lo hemos sabido aprovechar para avanzar en los últimos retoques: madera, jarcias, aceites, pruebas de velas... ¡El Galeón está listo para poner proa a oriente!

Nosotros lo sabemos, y el propio barco parecía saberlo hace ya unos días, cuando durante una de las maniobras de vela (con la mayor), nos hizo un guiño a la tripu. Como si se tratara de un teatro, el paño de la vela nos ofrecio una corta, pero impresionante, escena de sombras chinescas. Un arte que proviene de Oriente, y del que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos tratado de imitar poniendo las palmas de las manos en diferentes formas.



La imagen que el compañero Gabriel tomó, se antoja difícil para ser imitada. El barco no tiene parangón, hoy en día. Es único, y su singularidad se hace notar cuando entras en él. Después de más de dos semanas abiertos al público, es necesario agradecer a todos los que nos han visitado y nos han deseado buena proa, buen viento, suerte, "Niño, ¿Cómo se dice?"... Señora, dígalo como usted quiera, siempre que nos lo diga desde el corazón. Ha sido un placer disfrutar de las preguntas y las caras los niños; las preguntas de sus padres; del "vente pa´ca, que está el señor explicando cosas"; y como no, de las tesis que algunos entendidos en la materia te sueltan, para nuestro mejor y más profundo conociento en la historia del S. XVII.

Me voy despidiendo del blog, hasta nuevo aviso, ya que en unos minutos, comenzarán a subir a bordo, poco a poco, los compañeros. Cada uno, con sus maletas, para instalarse definitivamente en los catres del sollado. Los mismos que dejan a sus familias en puerto, para comenzar a crear una nueva familia en el Galeón.
Os informamos que el lunes 22 llegaremos a Cádiz, para abrir al público el martes 23. Posteriormente, visitaremos Málaga algunos días, donde también se abrirá al público. Será la última vez que pisemos Andalucía, durante unos meses. Por nuestra parte, trataremos de hacer una última entrada, para teneros informados.
Un abrazo


viernes, 5 de marzo de 2010

El tiempo manda

Aunque algunos ya nos hacían en la mar, aún seguimos en tierras andaluzas.

El pasado jueves 25 de febrero, a las 00:30h sube a bordo del Galeón Andalucía el práctico del Puerto de Huelva, quien nos dirige hacía mar abierto. Mientras comenzamos a ganar las primeras millas nos acordamos de los 16 meses de construcción que han hecho posible ver -entre tanta modernidad- la réplica de un navío del S. XVII. En el muelle, los tripulantes de Huelva dejan a sus familiares, y todos, a su vez, dejamos a los compañeros de construcción y amigos. Insistimos en la importancia que supone, en cualquier proyecto, contar con oficios artesanales, por el grado de implicación y capacidad de identidad que se genera por parte del artesano y la obra realizada. En los últimos días de obra, hemos escuchado a carpinteros o rederos "que bien está quedando mi barco". Incluso algunos de ellos, se sienten orgullosos de haber aportado su granito de arena en un resultado tan destacable. Para la "tripu" es un orgullo tener la oportunidad de participar del Proyecto Galeón Andalucía -como marineros- aunque, fundamentalmente, se valora en gran medida haber podido participar de la construcción de lo que va a ser nuestra casa durante una parte de nuestras vidas, por el hecho de estar cerca de personas que han compartido su conocimiento con nosotros.

La construcción, ha sido un trabajo pero también una escuela. Un lugar donde hemos podido aprender de esos oficios en vía de extinción. Eso sí, el tiempo apremieba, y no pudimos profundizar en cada uno de los oficios; aunque algunos, a fuerza de insistir, han quedado oficialmente nombrados "Especialista en: embrear, lijar, dar aceite de teka, dar ligadas...". Trataremos, navegando, de ampliar los conocimientos en este sentido.

El pasado viernes 26 de febrero, Juan José Asenjo (Arzobispo de Sevilla), hace misa en la cubierta de artillería, y de esta forma, da su bendición para que el destino sea de lo más positivo y seguro posible. Un claro ejemplo del papel que sigue desempeñando la religión en nuestra sociedad, hoy en día; concretamente, en la mar. Quizás deba llevar a bordo algún libro de Durkheim, para poder dar una respuesta plausible a esta relación entre navegación-religión. ¿Alguien me aconseja algo al respecto? No sólo la misa, la presencia del Arzobispo, o la campana del castillo de proa son signos de este tipo de vinculo con la religión; la talla de la Virgen de la Esperanza de Triana, ofrecida por la Hermandad de la Esperanza de Triana, o la imagen que llevamos a popa del barco, tienen mucho que aportar en nuestro estudio. Sin olvidar, la posición de los tripulantes - de hoy en día- sobre este tipo de cuestiones religiosas, que nada tienen que ver con la religiosidad; es decir, su forma de entender y vivir la religión.

El fin de semana pasada, de 12h a 19h, y durante esta semana, de 16h a 19h el barco permanece abierto al público para todo aquel que quiera disfrutar de una oportunidad como esta. Al igual que ocurrió en Huelva, la asistencia de personas está superando con creces las espectativas que tenía la Fundación. Una media de 6000 personas al día pisan la cubierta del Galeón. Si sirve para algo decirlo en este foro, rogamos a padres y madres abstenerse de llevar a los hijos comiendo pipas o chicles a bordo, así como subirlos a los cañones o diferentes aspectos decorativos (de madera) que tantas horas de trabajo han costado a carpinteros, laminadores, etc...¡Todo por tener la foto!

Nosotros, en esta entrada, hemos decidido no colocar ninguna imagen de la actual situación del barco, ya que suponemos que, con casi 20000 personas (en Sevilla,) haciendo una media de 40 fotos durante la visita, habrá en la red documentación suficiente que confirme lo que os contamos. Es broma. En breve, subiremos algunas fotos realizadas por los tripulantes, en los últimos días.

Un saludo y buena proa.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Galeón Andalucía en Huelva

En primer lugar, os pedimos disculpas por no haber subido información en las dos últimas semana, acerca del Galeón Andalucía. Nuestro papel de estudiante de la Universidad, nos ha obligado a corresponder lo que nos toca como tal. Afortunadamente, ha merecido la pena el esfuerzo, y estamos a pocos créditos (LC) de licenciarnos.

Comentaros que la embarcación se encuentra amarrada, desde el pasado 11 de diciembre, en el muelle de Levante (Huelva). No está abierto al público por el momento, ya que la obra sigue adelante (a un ritmo frenético), como podréis observar en las imágenes, aunque si se puede contemplar el barco desde los aparcamientos del propio muelle.






En estos momentos, se está trabajando en la finalización de la madera en el interior del barco, y principalmente, se unen los esfuerzos en terminar y colocar los palos que sujetarán -en un futuro muy próximo- las velas. El Mesana ya se encuentra colocado, con la bandera de Andalucía ondenado en función del viento. El Mayor y Trinquete están listos en el muelle para llevarlos a bordo; a la espera que el viento nos de un poco de tregua. Un viento que nos vendría muy bien para navegar, y que hasta el momento, sólo es objeto de blasfemias varias. Trabajar en las condiciones climáticas de las dos últimas semana ha sido duro, y seguro que navegando encontraremos momentos parecidos o peores, eso sí, lo que nos espera en mares y océnanos vendrá de manyor grado; por supuesto. Todo está bastante avanzado, a la espera de ese respiro atmosférico, que parece que vendrá en la próxima semana.



Queríamos haber realizado una entrada especial en este foro, el pasado día 16 de diciembre, en referencia a la visita de J.A. Griñán (Pte. de la Junta de Andalucía). Un momento clave en el proyecto Galeón Andalucía, ya que mover el barco -una vez construido- a China, necesita de un apoyo económico importante. No fue posible redactar nada en ese momento, y por ello, rescatamos brevemente lo que aconteció. Días antes; intenso trabajo para colocar el Fanal de Popa; la Bandera de España que ondea en la popa del barco, y como no, el palo Mesana, con la bandera de la comunidad en lo alto. Desde por la mañana temprano, limpiamos y estibamos todo lo que encontramos a bordo, para que el barco quedara a la altura de las circunstancias. En la cubierta de Artillería un carpitero gritó: "¡A zafarrancho de combate!". Creo que el grito fue muy adecuado al momento que estábamos viviendo, ya que la situación de la cubierta se parecía -en gran medida- a la que debía tener los galeones de la época, a la vuelta de un gran viaje, con los ranchos de los marineros dispersos por todos lados. Madera, serín, tuberías, ...todo fuera. En el Sala del Admirante se prepara una recepción, por supuesto, servida con cerveza Cruzcampo y Coca-Cola "que pa´eso son nuestros patrocinadores....". Os dejamos, en exclusiva, la foto del día; una imagen que se perdió la prensa que acudió el evento.
Por lo demás, saludamos a todos los que se asoman por primera vez a este barco, y desearles que se enrolen muchas millas más junto a nosotros.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Foto de familia

Un saludo significativo

Han pasado unos días desde la botadura de este majestuoso navío, Galeón Andalucía, y la emoción sigue siendo la misma. Ya está donde tiene que estar. En el lugar en el que un barco tiene su razón de ser. Y creo que se nos está escapando este aspecto, el ser. Muchas veces nos detenemos en mirar a lo lejos, desde fuera, sin otra intención más que la de observar, como quien mira tras la ventana de un tren. En cambio, proponemos dar un paso adelante; hacer un guiño antropológico e interpretar los datos que construimos con nuestra particular mirada; infectada, como no, de un bagaje universitario de teorías y paradigmas, en continuo crecimiento.


Este Galeón se ha ido forjando en Punta Umbría a base de trabajo, esfuerzo e ilusión por parte de todos. Desde el maestro de carpintero, Calvinho, a soldadores como Chucho o Javi; gente implicada en hacer realidad un proyecto que, como explicaba Juan M. Salas (Presidente de la Fundación Nao Victoria), “hasta hace unos días era un hecho intangible”. Pero no debemos olvidar que lo intangible, al igual que lo que podemos tocar, poseen sentido y significado para el individuo o una comunidad. De hecho, cuando supuestamente no éramos una realidad al 100% y nos hicimos la foto de familia hace unos días, saltó la emoción con aplausos y palmadas en la espalda de, “¡joder como nos está quedando el barco, Lolo!”. Es innegable que el trabajador de este navío –en cualquiera de sus facetas- se ha sentido vinculado con él en el proceso de construcción. ¿Cómo entender sino la expresión de los ojos de Rogelio, en la cubierta de combés, mientras el Galeón tocaba por primera vez el agua? Esa vinculación puede generar una sensación de identificación con el barco, como algo donde verse reflejado uno mismo. ¿No ocurre así con un grupo de amigos, la familia, o un territorio?


Lo que está claro es que en un día tan especial para un barco –el día de su nacimiento- son muchos los hechos que se producen, y es difícil llegar a cada uno de ellos. Situarse desde dentro, templar los nervios, y desarrollar la capacidad necesaria para discriminar lo menos importante, ayuda a ver la otra cara de la moneda. ¿No esto lo que proponen en ciertos manuales de etnografía? Si esto así, no entendemos la reiterada justificación que, desde la propia disciplina antropológica, se nos exigen para validar un proyecto como el nuestro. Quizás, como he escuchado en varias ocasiones en los pasillos y despachos de la Universidad, los antropólogos todavía no nos lo hemos creído del todo, y seguimos siendo nosotros mismo los primero en ponemos las trabas necesarias para seguir siendo una ciencia menor.

Sea como fuere, ayer por la noche -durante una de las guardias que me tocó realizar- leí de Ortega y Gasset una afirmación que me ayudo a seguir en este camino, “…lo que más vale de un hombre es su capacidad de insatisfacción”. Ejemplos de esto me encuentro en el día a día con muchos. Asumir la anterior afirmación y hacerla realidad, son tareas que el Galeón y yo tenemos pendiente; y que seguro que lo conseguimos.

Posiblemente os enterasteis en televisión, en radio, presa o por internet (http://www.youtube.com/watch?v=Ceg5DLDI-DM) que todo salió de la mejor manera posible. Sin incidentes. Ahora es el momento de Juan De la Villa (Maestro de jarcias) y su equipo, para que entren en acción y coloquen la guinda al pastel. Pero eso será en unos días, cuando estemos atracados en el muelle de levante de Huelva.

* Saludo: Se le denomina al movimiento que, de popa a proa, realiza un navío en el momento de la botadura al entrar en contacto con el agua.

jueves, 26 de noviembre de 2009

La Victoria, mayor de edad.

23 de noviembre de 1991.








Aún no sé cómo se nos ha podido pasar tan señalada fecha; supongo que nuestras mentes sólo piensan –día y noche- en una cosa, o quizás será porque, en 1991, no era consciente de la importancia de lo que estaba sucediendo. El dato me lo ha recordado uno de los carpinteros, mientras almorzábamos: “…no me olvidaré de la fecha, porque dos días más tarde nació mi hija. Todo el mundo quería que le pusiera Victoria; como la nao”.


Sea como fuere, el pasado lunes 23 de noviembre, la nao Victoria cumplió 18 años desde su botadura ¿Qué casualidad, verdad? Este aniversario se produce a una semana del gran día del Galeón Andalucía.


En ambos caso, el evento se produjo en la provincia de Huelva. La vinculación de esta ciudad con la mar, ha hecho que tenga una de las mejores cuadrillas de carpinteros de ribera, en activo, y por ende, que sea una de las razones por las que la se eligiera este sitio y sus gentes para la construcción. Sin embargo todos coinciden en que, el día 30 de noviembre, la maniobra tenga mayor suerte que la de entonces. No debemos olvidar que las razones porque las que la Victoria superó el ángulo máximo de escora (gracias David), tuvo mucho que ver con la cuestión de los lastres. Por ello, esta semana -en las reuniones, charlas por el varadero, comiendo, etc.- se repasan, una y otra vez, los lastres, el coeficiente de la marea para ese día, el viento, su dirección, y demás aspectos que puedan hacernos trabajar más de la cuenta el próximo lunes. Crucemos los dedos.


Esperemos que dentro de 18 años podamos celebrar –igualmente- la mayoría de edad del Galeón. Sobre todo, porque eso supondría que han sido muchas las personas que han conseguido disfrutar de un atardecer frente a cualquier costa, o en mar abierto, a bordo de un navío del S. XVII; sobre las tablas de un barco –cada vez- con una identidad más presente. A la Nao, le deseamos que cumpla muchos más, y siga favoreciendo que sean otros los que cumplan sus sueños.